Consejos para organizar tu primera visita a la ciudad de la Alhambra
Granada te engancha desde que pones un pie en la ciudad. Pero, como no lo planifiques un poco, te puedes quedar sin ver lo mejor o, peor aún, sin entradas para la Alhambra. Por ello, en las siguientes líneas te contamos qué reservar, cuándo ir y dónde quedarte a dormir para que tu primera visita te salga redonda.
Compra las entradas a la Alhambra con semanas de antelación
Las entradas a la Alhambra vuelan, y no exageramos. El aforo es limitado y en primavera y verano se agotan rapidísimo. Por lo tanto, lo primero que tienes que hacer al organizar el viaje es meterte en la web oficial y pillar tu entrada, mejor con un mes de margen. Si te confías y esperas a llegar a Granada para comprarla, lo más probable es que te topes con el cartel de «agotado» y te toque conformarte con verla desde fuera.
Ojo también con el horario. La entrada a los Palacios Nazaríes tiene una franja concreta y hay que ir a piñón fijo con eso, porque si llegas tarde, no entras. Así que échale un vistazo bien a la hora que pone en tu ticket y preséntate con 15 minutos de antelación para pasar el control de seguridad sin sudar la gota gorda.
Elige bien dónde alojarte según lo que quieras vivir
Dónde te alojes va a cambiar bastante cómo vivas la ciudad, por eso, no lo decidas a la ligera. Si lo tuyo es despertarte con la Alhambra de fondo y perderte por callejuelas con mucho arte, el Albaicín es tu barrio; eso sí, prepárate porque hay que subir cuestas empinadas con la maleta. Si por el contrario prefieres tenerlo todo a mano (restaurantes, tiendas, transporte), el centro histórico cerca de la Catedral te va a resultar mucho más cómodo.
Para no volverte loco buscando, échale un ojo a las opciones de hoteles en Granada antes de decidirte, porque los precios cambian según la temporada y lo cerca que estés de los sitios turísticos. Y no te duermas en la reserva. Los alojamientos buenos en las zonas céntricas vuelan, sobre todo en Semana Santa o en los festivales de verano.
No te vayas sin explorar el resto de la ciudad
La Alhambra es la estrella, sin duda, pero Granada da para mucho más y sería una pena quedarte solo con eso. Date una vuelta por el Mirador de San Nicolás cuando caiga la tarde; ahí tienes una de las postales más bonitas de toda España, con la Alhambra iluminada al fondo. Luego, baja hacia el centro y piérdete por la Alcaicería, el antiguo zoco árabe que hoy es puro comercio y ambiente.
Y ya puestos, no te olvides del tapeo, que en Granada sigue siendo sagrado. Por cada bebida que pidas te ponen una tapa gratis, así que aprovecha para hacer una ruta de bar en bar y probar de todo sin dejarte un dineral. Con esta costumbre, cualquier noche de cena se vuelve un plan divertido y barato, algo que no vas a encontrar en muchas otras ciudades de España.
Como has visto, organizar tu primera visita a Granada no tiene misterio. Si sigues estos consejos, te ahorrarás los contratiempos típicos del turista novato y podrás disfrutar de la ciudad como se merece, sin prisas y con la Alhambra como la guinda del pastel de tu viaje.
