Transporte ecoeficiente

Cómo debe evolucionar el transporte para ser ecoeficiente

Desde hace muchos años, las empresas de todos los sectores apuestan por los procesos más eficientes y responsables con el medio ambiente. El sector del transporte no ha sido la excepción, siendo uno de los que ha apostado por la sostenibilidad desde diferentes puntos de vista. La irrupción de los coches híbridos y luego los eléctricos ya es toda una realidad.

Bajo este panorama, las empresas de transporte han buscado adaptarse en igual medida, en un intento por ser cada vez más sustentables, disminuir las emisiones de CO2 a la atmósfera y disminuir su impacto sobre el medio ambiente. El sector del transporte es responsable de al menos un 25% de las emisiones de CO2, siendo este un dato bastante esclarecedor.

¿Hay una solución? La realidad es que sí hay alternativas. El transporte ecológico es una de las soluciones. Se trata de un modelo de negocio en el cual las empresas de transporte optimizan las rutas, pudiendo llevar cargas con transportistas que ya tienen asignado el mismo destino. Así, es posible reducir el gasto de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Evolución del transporte

Existen empresas que ofrecen justamente este servicio. Así, las cargas y los envíos no tienen que transportarse en un camión exclusivo que viaje casi vacío, sino que el espacio puede ser compartido con otras cargas. Esto ofrece también una reducción en los costes, lo cual es muy interesante para el cliente final.

Ecológico y económico

Este sistema es totalmente novedoso, ecológico y económico. Los clientes no tienen que elegir entre una u otra característica, pueden tenerlas todas. Se trata de envíos seguros, realizados por personal cualificado y perfectamente capacitado para el desarrollo de sus labores, con la supervisión adecuada y, además, con interesantes tarifas de mercado.

Algunas de las ventajas de este sistema son las siguientes:

  • Ahorro de dinero. Los envíos viajan compartiendo el camión con otras encomiendas, por lo cual se aprovecha mejor el espacio y se disminuyen los costes asociados. El cliente ahorra dinero, el ambiente recibe menos cantidad de contaminación y se gasta menos combustible.
  • Los transportistas ganan más dinero. Al llevar camiones completamente llenos y realizar rutas optimizadas, el transportista puede ganar más dinero, cubriendo más entregas en menor cantidad de tiempo. Todo esto significa un beneficio económico personal y un ahorro de recursos para el planeta.

Todavía hay mucho por hacer

Apenas estamos viendo el despegue de la movilidad eléctrica. Son muy pocos los camiones de carga que funcionan de manera híbrida o eléctrica, pero con el paso de los años y la evolución de la tecnología, es bastante seguro que mayor cantidad de unidades se incorporen al parque automotor. Esa debería ser la evolución natural del sector del transporte de cargas.

Por supuesto, se trata de un proceso relativamente lento y las empresas a penas están dando sus primeros pasos comprometidos con el futuro del planeta y sus habitantes. Pero los nuevos sistemas de transporte ecológico son una buena muestra del comienzo del cambio.

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